Mapa estelar personalizado de Toledo
39.8628°N, 4.0273°W
Ciudad de las tres culturas alzada sobre un promontorio granitico cenido por el Tajo, Toledo desvela un cielo estrellado de profundidad medieval sobre sus callejuelas laberinticas. Regala un mapa estelar toledano, un regalo tan intemporal como las estrellas que El Greco pintaba en sus cielos atormentados.
Lugares emblemáticos
Alcazar de Toledo
39.8628°N, 4.0273°W
El Alcazar de Toledo, fortaleza de piedra que domina la ciudad desde su punto mas elevado, fue palacio real, prision y academia militar a lo largo de los siglos. Reconstruido tras el asedio de 1936, este edificio rectangular con cuatro torres angulares es testigo de la tumultuosa historia de Espana, desde la epoca romana hasta la Guerra Civil.
Catedral Primada
39.8628°N, 4.0273°W
La Catedral Primada de Toledo, obra maestra del gotico espanol, fue erigida entre 1226 y 1493 sobre el emplazamiento de una antigua mezquita. Con 120 metros de longitud y 44 metros de boveda, alberga el tesoro catedralicio mas rico de Espana, una custodia de oro de 3 metros de altura y obras de El Greco, Caravaggio y Velazquez.
Sinagoga del Transito
39.8628°N, 4.0273°W
La Sinagoga del Transito, edificada en 1357 por Samuel ha-Levi, tesorero del rey Pedro I de Castilla, es el vestigio mas bello de la herencia judia de Toledo. Su gran sala de oracion, ornamentada con estucos mudejares de motivos geometricos e inscripciones hebreas, alberga hoy el Museo Sefardi, testimonio de la coexistencia de las tres culturas.
Por qué regalar un mapa estelar de Toledo?
Regalar un mapa estelar de Toledo es inmortalizar un instante bajo el cielo de la ciudad de las tres culturas, donde cristianos, musulmanes y judios contemplaron las mismas estrellas durante siglos. Ciudad de El Greco y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, Toledo ofrece un regalo tan profundo como la historia grabada en sus piedras milenarias.
El cielo de Toledo
A 39,9 grados de latitud norte, Toledo se alza a 529 metros sobre un promontorio granitico cenido por el Tajo. Esta posicion elevada en el corazon de la meseta castellana, combinada con una distancia relativa de las luces de Madrid, ofrece condiciones de observacion notables. En las noches despejadas, el cielo toledano revela una boveda celeste que los astronomos de las tres culturas estudiaron durante siglos.